CHUPANDO EL CABALLO


Gabsss
Hola hola. Hoy vine a contaros mi mayor aventura que tuve a los 15 años, y que quiero repetir hasta hoy.
De todos modos, mi nombre es Juliana (ficticia, claro); Soy una morena de pelo largo, de pechos no demasiado grandes, pero que llaman la atención y un culito bien criado. He sido así desde los 14 años.
Uno de los amigos de mi padre tiene una granja en un lugar aislado en MS y siempre va allí para ayudar a cuidar animales y plantaciones. A los 15, nunca había estado en una finca y, como me invitaron, acepté de inmediato. Fuimos yo, mi padre, mi madre y el dueño de la finca.
Llegamos al final de un jueves y nos quedaríamos hasta el domingo. Cuando llegamos, solo comimos, nos duchamos y nos fuimos a dormir, porque estábamos cansados.
El viernes fuimos a cuidar a los animales. Me presentó a todos y fue muy interesante, ya que nunca había visto vacas, bueyes, gallinas y caballos tan cerca. Y siempre me han gustado los animales: no importa lo enojado que esté, solo los toco un poco y se calman.
Al ver esto, el dueño nos llevó a un establo, que tenía un caballo que no dejaba que nadie se acercara. Era enorme, moreno con manchas blancas y estaba atrapado porque estaba muy enojado. Era el momento de vacunarlo y bañarlo; entonces el dueño me dio un balde de agua, un tipo de champú y una esponja y dijo:
-Mira si te quedas tranquilo, y dale una buena ducha. En media hora volveremos.
Y me quedé allí, solo con ese monstruo que me mataría de una patada. Pero poco a poco vi que no le importaba mucho, así que me lo tomé con calma y le di un baño. Vi que estaba feliz de estar limpio, conmigo estaba muy feliz (incluso demasiado).
Cuando estaba terminando, vi que su polla estaba muy dura, y era gigante, debía tener unos buenos 40cm. Yo ya le había chupado a mi exnovio en ese momento, pero nunca había visto una polla tan grande, y por alguna razón ver a ese miembro duro me mojó mucho. Incluso con miedo, necesitaba experimentarlo.
Aprensivo, me puse debajo de él y comencé a sacudir ese palo que apenas cabía en mi mano. De alguna manera esa gran polla se hizo aún más grande en mi mano, y sentí mi coño en llamas. La razón me dijo que lo dejara ir, pero la lujuria me hizo romper esa gran polla. Empecé a chupar mucho y vi que al animal le gustaba, porque avanzaba como si quisiera conseguir más. Lamentablemente llegaron mis padres y el dueño y tuve que parar, disfrazarme un poco y dejar al caballo con un palo duro.
Al día siguiente, mientras ellos iban a cuidar el huerto, me escapé y fui a ver al caballo nuevamente. Tan pronto como me vio fue muy duro; Me quedé debajo de él y comencé a succionar. No pasó mucho tiempo, la gran polla pulsó y liberó mucho semen en mi boca. Y como estaba delicioso, tragué todo lo que pude, limpié lo que cayó al suelo, di unos últimos golpes en el caballo y me fui.
El dueño dijo que después de verme estaba mucho más tranquilo, hoy en día hasta pueden montar con él.
Desafortunadamente, nunca volví a esa granja. Pero hasta hoy sueño con el día en que volveré y además de chupar, me meteré ese monstruo en el coño (y por qué no también en el culo).

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